Viver estrena desde hoy un nuevo elemento de mobiliario urbano: un banco en forma de libro instalado en el mirador de La Floresta, en la calle Max Aub. La ubicación no es casual: el banco se sitúa en el tramo final de la ruta literaria dedicada a Max Aub, invitando a cerrar el recorrido con una mirada al paisaje que inspiró al escritor.
La pieza reproduce el libro del capítulo “Viver de las Aguas”, inicio del Laberinto Mágico, obra fundamental de este autor universal y hijo adoptivo de Viver a título póstumo desde el año 2000.
Este nuevo banco‑libro permite vivir una experiencia singular: contemplar el pueblo desde el mirador como si se estuviera dentro de las propias páginas, integrando lectura, memoria y territorio en un mismo gesto.







